Are You New User

La luna de miel entre Francia y Argelia pende de un hilo y la responsable es una mujer Sunday, 12 February 2023


París y Argel estaban viviendo un dulce momento diplomático tal que ha llegado a generar celos en Rabat. Hasta ahora. La ayuda que las autoridades francesas han brindado a Amira Bouraoui, el rostro femenino más conocido de los opositores al régimen de Argelia, a librarse de la persecución que padece en su país de origen está amenazando con dar al traste con la luna de miel entre Francia y Argelia.

Amira Bouaraoui, ginecóloga de 46 años y de doble nacionalidad argelina y francesa, no quería volver a la cárcel en la que ya estuvo unos meses en 2020. Sobre ella llovían desde ese año las condenas de los tribunales de Argel por "ofensa al Islam"; "ofensa al profeta", "ofensa" al presidente de la República, Abdelmajid Tebboune, "incitación de transgredir el confinamiento", "publicaciones que infringen la seguridad nacional" y "difusión de informaciones susceptibles de alterar el orden público". Su ingreso en prisión para cumplir una pena de tres años estaba previsto para mayo, pero mientras tanto tenía una orden que le prohibía salir del país.

Foto: La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y el presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune. (EFE/Filipo Attili)
Sánchez busca trenes en Marruecos y Meloni gas en Argelia: ¿qué está pasando en el Magreb?

"Si se quiere personificar el compromiso anti-Bouteflika [expresidente argelino de 1999 a 2019] y también la lucha por las libertades, el primer rostro que emerge es el de Amira Bouraoui", sostenía poco antes de su desaparición, el diario Liberté de Argel. Esta hija de un médico coronel del Ejército argelino había dejado el hospital público en el que trabajaba para dedicarse en cuerpo y alma a luchar por la democratización de Argelia.

En 2014 fue una de las fundadoras del movimiento "Barakat" (Basta ya) que se movilizó contra la obtención por Bouteflika, tras modificar la Constitución de un cuarto mandato presidencial. Después, en 2019, fue una de las lideresas del "Hira", el multitudinario movimiento de protesta en pro de la democracia. La pandemia y la represión acabaron a principios de 2020, pero con las marchas que en la primavera del año anterior lograron congregar en las calles de varias ciudades, hasta 14 millones de argelinos.

Foto: El presidente francés, Emmanuel Macron y el presidente argelino, Abdelmajid Tebboune. (Reuters)
Francia y Argelia firman una "nueva dinámica" en sus relaciones bilaterales

Su última actividad como opositora consistió en empezar a ejercer el periodismo en septiembre del año pasado. Animaba un programa, Café Presse Politique, en la emisora Radio M que, junto con el diario digital Maghreb Emergeant, eran los últimos resquicios de prensa libre que subsistían en Argelia. Su director, Ihsane El-Kadi, fue detenido el 29 de diciembre y ambos medios clausurados. Se le acusa de "recaudación ilegal de fondos" (recibir ayudas desde el extranjero) y "actividades susceptibles de poner en riesgo la seguridad del Estado y su estabilidad". Argelia ocupa ahora el puesto 134 entre los 180 países que figuran en la clasificación mundial de la libertad de prensa que elabora Reporteros Sin Fronteras.

Amira Bouaraoui no quería acabar detrás de los barrotes como Ihsane El-Kadi. Gracias a su pasaporte francés logró sortear la prohibición de salir del país y entró en Túnez. Intentó embarcar en el primer vuelo para Francia, pero fue detenida en el mismo aeropuerto por la policía de fronteras por haber entrado ilegalmente en el país. Una jueza la puso en libertad, pero a continuación fue la policía judicial tunecina la que la echó el guante con vistas a extraditarla a Argelia.

* Si no ves correctamente este formulario, haz click aquí

Fue entonces cuando, alertadas de la suerte que corría, intervinieron las autoridades francesas —no se sabe a qué nivel— ante el presidente de Túnez, Kais Saied. Este dio su visto bueno para que Amira Bouaraoui saliera del país. Funcionarios del Consulado francés se presentaron en la Dirección General de Fronteras y Extranjería, donde estaba detenida la opositora para trasladarla, primero, a su Embajada mientras le sacaban el billete para el primer vuelo. La acompañaron después al aeropuerto de Cartago, donde embarcó rumbo a Lyon.

Cuando trascendió la noticia, Argelia se enfadó. El presidente Tebboune llamó a consultas a su embajador en París, Said Moussi. Este diplomático tiene experiencia en ser retirado precipitadamente de la capital en la que está acreditado. Recibió también la orden de regresar de Madrid a Argel, justo después de que el rey Mohamed VI desvelase la carta que había recibido del presidente Pedro Sánchez, alineándose con Marruecos en el conflicto del Sáhara Occidental. Moussi tuvo la desagradable sorpresa de enterarse por la prensa de la noticia.

Foto: Un desfile militar en Argelia. (EFE/Mohamed Messara)
Argelia cancela unas maniobras militares con Rusia y EEUU presiona por comprar armas

El Ministerio de Asuntos Exteriores argelino manifestó, por su parte, su "firme condena de la violación de la soberanía nacional por el personal diplomático, consular y de seguridad francés que participó en una operación clandestina e ilegal de exfiltración de una ciudadana argelina cuya presencia física en el territorio nacional fue ordenada por la justicia argelina".

Algérie Presse Service, la agencia de prensa oficial, fue más allá en su reacción. Advirtió a Francia de que "todo lo que se construyó entre los presidentes Tebboune y Macron para abrir una nueva página entre los dos países podía ser arruinado y la ruptura no parece estar lejos". Macron apostó firme por ahondar la relación con la que fue la última gran colonia francesa. A finales de agosto hizo una visita de Estado a Argelia y, a finales de octubre, fue su primera ministra, Élisabeth Borne, la que se desplazó allí acompañada por 16 ministros. El próximo mes de mayo era Tebboune el que tenía previsto viajar a París, pero el enfado hace dudar de si mantendrá la cita.

François Delmas, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores francés, respondió a estas críticas argelinas asegurando que la diplomacia francesa "tenía la intención de seguir trabajando para ahondar la relación bilateral" con Argelia. Justificó la ayuda brinda a Amira Bouraoui porque "se trata de una ciudadana francesa y como tal las autoridades francesas ejercen su protección consular".

Foto: Desfile militar en Argelia. (EFE/Mohamed Messara)
Argelia dispara su gasto en defensa un 130% para modernizar un Ejército obsoleto calcado del ruso

El empeño de Macron en estrechar lazos con Argelia es uno de los factores, detrás del espionaje con Pegasus y de la reducción de los visados Schengen expedidos a marroquíes, que han provocado una crisis entre Francia y Marruecos que se ha agravado a principios de este año. La visita del presidente francés a Rabat, que él mismo anunció, parece ahora aplazada ‘ad calendas graecas’. Desde el jueves, Marruecos carece de embajador en París. Mohamed Benchaaboun, el que ocupaba el cargo, ha sido nombrado a otro puesto y aún no tiene sustituto.

El hostigamiento a Amira Bouaraoui es, junto con el cierre de Radio M y Maghreb Emergent, un síntoma revelador del endurecimiento del régimen argelino. El último ejemplo de su intolerancia fue la disolución por la justicia argelina, a petición del Ministerio del Interior, de la Liga Argelina para la Defensa de los Derechos Humanos (LDDH). Esta organización independiente fue fundada hace 38 años para denunciar los atropellos cometidos por las autoridades en ese ámbito.

"Las autoridades argelinas parecen determinadas a acabar con cualquier actividad independiente que pudiera arrojar luz sobre las violaciones de los derechos humanos en el país", se lamentó Eric Goldstein, director adjunto para el mundo árabe de la ONG Human Rights Watch.

Latest from

Related items

Ciencia y Salud

Contact