Are You New User

El desafío de Biden a Putin desde Kiev: «No nos vamos, EE UU está aquí para quedarse» Monday, 20 February 2023

El desafío de Biden a Putin desde Kiev: «No nos vamos, EE UU está aquí para quedarse»

El presidente estadounidense realiza una visita por sorpresa a Ucrania, donde promete una nueva ayuda de 470 millones de euros y más armamento


«No nos vamos, Estados Unidos está aquí para quedarse». Joe Biden se ha autoerigido como el desafío que deberá afrontar Vladímir Putin en el primer aniversario de la guerra de Ucrania. El presidente estadounidense ha visitado esta lunes Kiev para reunirse con su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, y garantizarle el «apoyo inquebrantable» de su Administración, tanto económico como armamentístico, «durante el tiempo que sea necesario». Ha sido su primer viaje a la exrepública soviética desde el inicio de la invasión y un movimiento estratégico, en opinión de sus anfitriones, destinado a confrontar su determinación con la del jefe del Kremlin.

Como muestra, el líder demócrata anunció una nueva partida de 470 millones de euros –que se suma a los casi 29.000 aprobados por el Congreso desde el inicio de la guerra–, así como una generosa remesa de misiles Javelin y obuses. No obstante, Biden evitó pronunciarse sobre el envío de otro tipo de armas de largo alcance o de cazas F-16, pese a la evidente presión que Zelenski ejerce sobre los países aliados para conseguir aviones de combate.

Tras haber obtenido de Occidente decenas de tanques, que empezarán a llegar en breve, su obsesión son ahora las aeronaves militares que le proporcionen cierta autoridad en los duelos aéreos, aunque Washington y buena parte de los países aliados rechazan esta idea ante el riesgo de entrar en una confrontación directa con Rusia. Inasequible al desaliento, el líder ucraniano sí ha hecho este mediodía mención a este asunto durante su intervención ante los medios para asegurar que el presidente estadounidense y él han hablado sobre «armas de largo alcance y otras que pueden suministrarse a Ucrania, aunque no se haya hecho antes». «Muchas gracias por venir, señor presidente, es un gran momento para Ucrania», ha añadido el anfitrión.

Los dos mandatarios se han reunido en el Monasterio de San Miguel, un histórico monumento originario de la Edad Media situado al oeste del río Dniéper, y han celebrado una ofrenda floral ante el muro donde figuran los retratos de miles de soldados ucranianos fallecidos durante la guerra. Ha sido una mañana cargada de simbolismo. Biden y Zelenski se han abrazado efusivamente y mostrado una profunda complicidad a lo largo del recorrido y en su recepción en el Palacio Mariinsky, que el Gobierno usa con fines ceremoniales para recibir a los grandes dignatarios extranjeros. De hecho, una de las primeras preguntas que el líder demócrata ha dirigido al ucraniano, en un tono lo suficientemente alto como para que lo escucharan los periodistas, ha sido cómo estaban sus hijos.

La visita era largamente esperada por Zelenski, a quien han visitado decenas de gobernantes, jefes de países aliados y dirigentes de organizaciones como la OTAN y la Unión Europea durante este año de guerra. Jill Biden estuvo el pasado mes de mayo en Ucrania y pasó gran parte de la visita con la esposa del presidente, Olena Zelenska. Pero faltaba el viaje de su principal patrocinador en esta contienda y a quien Zelenski ve, dentro de su estrategia, como el único aliado clave para prolongar el pulso con Rusia y el hombre capaz de hacer que no decaíga la ayuda del resto de los aliados. Cabe recordar que Biden ha viajado a Kiev mientras en casa los republicanos afirman que no están dispuestos a seguir entregando «cheques en blanco» a Ucrania y, fuera de ella, algunos países comienzan a pensar de que es momento de que Zelenski se siente a negociar sobre una guerra que está absolutamente atascada y se cobra un altísimo precio diario en vidas y economías.

Joe Biden, the President of the United States

Latest from

Related items

Ciencia y Salud

Contact