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La tecnología que creará el ‘homo superior’ y destruirá la sociedad Friday, 24 February 2023

La medicina genética y las nuevas terapias para revertir el envejecimiento prometen acabar con enfermedades tan letales como las cardiopatías, el cáncer o el alzhéimer. Pero también tienen su lado oscuro. Su desarrollo sin control puede hacer que la desigualdad entre los más ricos y el resto de la sociedad se dispare a niveles que no hemos visto desde el medievo.

El atractivo de las terapias genéticas y antienvejecimiento es indudable. Pero también plantean líneas rojas éticas que ni científicos ni políticos se atreven a cruzar. Sobre todo en lo que se refiere a la modificación genética de embriones, una tecnología que según algunos expertos se podría desarrollar hasta el punto de crear superhumanos a la carta que sean más inteligentes, fuertes, sanos y longevos que todos nosotros.

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Sin embargo, esa línea roja la empezó a cruzar el científico chino He Jiankui en 2019, que horrorizó al mundo al revelar el nacimiento de dos niñas, Lulu y Nana, que según el investigador ahora serían inmunes al virus del sida gracias a la modificación genética de los embriones en su laboratorio. He acaba de salir de la cárcel después de cumplir una condena de tres años por haber realizado este experimento y por ahora no ha revelado el estado de salud de Lulu y Nana ni qué pasó con el otro bebé modificado genéticamente que, según dijo, estaba a punto de nacer. Las autoridades chinas tampoco han dicho nada, alegando que quieren mantener el anonimato de las niñas.

He Jiankui se ha convertido en un auténtico irresponsable para todos los investigadores en CRISPR. (Wikimedia Commons)
He Jiankui se ha convertido en un auténtico irresponsable para todos los investigadores en CRISPR. (Wikimedia Commons)

Esa modificación que se hizo en sus genes pasará a sus hijos y a los hijos de sus hijos, si es que llegan a sobrevivir y a hacerse mayores sin problemas graves de salud. Y ese es el gran problema de esta tecnología, a día de hoy, las terapias no son lo suficientemente seguras para su implantación en humanos y no se conocen los efectos que esto puede tener en el largo plazo. Además, desconocemos los efectos que tiene eliminar un solo gen en el resto del cuerpo o lo que pasará después de recibir un tratamiento para retrasar el reloj biológico.

Pero eso puede cambiar en el futuro. Grandes corporaciones como Alphabet (dueña de Google) o millonarios como Jeff Bezos y Peter Thiel ya están invirtiendo miles de millones en hacerlas realidad. No sabemos qué pasará cuando esas terapias estén en el mercado. Tampoco sabemos si llegarán a toda la población o solo a unos pocos que tengan dinero para pagarlas, perpetuando a sus superbebés en el poder y aumentando la brecha de la desigualdad hasta llevarnos al colapso social y económico. Pero sí sabemos, porque nos lo han dicho los expertos, que es un escenario que puede suceder y que aún estamos a tiempo de evitarlo. Lo contamos en el nuevo episodio de Control Z: la aristocracia genética.

Podéis ver el resto de episodios de Control Z aquí.


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