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El probable engaño de los "imparables" misiles hipersónicos rusos Monday, 06 February 2023

Dos informes de expertos acusan a Rusia de mentir sobre sus supuestos misiles hipersónicos Zircón. Vladimir Putin volvió a repetir el viernes pasado que es un arma “imparable” pero tanto inteligencia norteamericana como analistas británicos coinciden en que es probable que sólo sea una amenaza vacía del ex-agente de la KGB.

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El primer informe es del ‘think tank’ británico Royal United Services Institute (RUSI), que afirma sin tapujos que la capacidad de los misiles hipersónicos rusos ha sido, en el mejor de los casos, profundamente exagerada o, directamente, inventada.

RUSI duda de la misma existencia de estos misiles. Primero, apunta al tiempo de desarrollo del misil: sólo han pasado diez años desde el anunciado comienzo de la investigación hasta su hipotética puesta en marcha operativa. Para sus analistas resulta totalmente inverosímil que los científicos y la industria rusa hayan podido superar los enormes obstáculos que plantea el desarrollo de tecnología hipersónica ‘scramjet’ en ese espacio de tiempo. Ningún otro proyecto soviético o ruso ha tardado tan poco en concebirse y fabricarse, aseguran, y lo comparan con el proyecto del misil supersónico Kh-32, una máquina muchísimo más sencilla que el supuesto Zircón pero que ha tardado cuatro décadas en completarse.

Misión imposible

De hecho, si realmente hubieran tardado una década, el desarrollo de tecnología hipersónica rusa no sólo rompería todos los récords de desarrollo de aquel país sino también todos los occidentales. Conociendo el derruido estado de la industria aeroespacial militar y civil rusa, es un extremo que parece del todo imposible, más aún sabiendo que Rusia nunca ha intentado construir un arma así. Hay que remontarse a principios de los 80 para observar la primera y única referencia del primer intento teórico que ni llegó a ser prototipo de pruebas: el misil Kh-90 GELA. Además, recalca RUSI, los rusos ya proclamaron que el desarrollo de sus misiles supersónicos antibuque P-800 Oniks tardó diez años pero resulta que no funcionan bien, según denuncian los propios generales rusos.

El P-800 Oniks podría ser el misil que se ha hecho pasar por el Zircón en la pruebas de vídeo rusas.
El P-800 Oniks podría ser el misil que se ha hecho pasar por el Zircón en la pruebas de vídeo rusas.

Pero no se quedan ahí: directamente afirman que Rusia nunca ha probado el Zircón y que, en realidad, las pruebas mostradas en vídeos tomados desde muy lejos, son precisamente los P-800: “[Las imágenes] de lanzamientos de pruebas presentadas por el Kremlin se identificaron más tarde como otros misiles como el P-800". Los P-800 tienen teóricamente el mismo tamaño que los 3M22 Zircón.

Por último, los expertos británicos ponen el foco en las contradicciones del Ministerio de Defensa ruso a la hora de publicar las especificaciones del misil, que van desde 400 kilómetros de alcance a Mach 6 a 1.000 kilómetros de alcance a Mach 9 con la misma cabeza de 300 kilogramos. Como apunta la publicación militar Defense Express, incluso con los números más modestos, y dado el tamaño del misil, necesitaría al menos el doble de combustible efectivo que el utilizado para el P-800 Oniks que tiene una velocidad máxima de 3.200 km/h.” En otra ocasión, los rusos afirmaron que habían lanzado el Zircón, pero que lo hicieron “digitalmente”.

El misil hipersónico Kh-90 Gela no pasó de maqueta.
El misil hipersónico Kh-90 Gela no pasó de maqueta.

El problema de la ionización y el calor

Pero aunque todas estas banderas rojas fueran falsas alarmas, RUSI afirma que llamar al Zircón imparable como hace Putin sería algo exagerado. La limitación de estos misiles que es, a esa velocidad, la ionización de las partículas del aire crearían un plasma que no permitiría que los sistemas de guía funcionasen. También impedirían la comunicación con sistemas de guía externos porque el plasma actúa de aislante de las ondas de radio. Esto es algo que se puede observar fácilmente en la entrada de naves espaciales a velocidades hipersónicas en la atmósfera terrestre. Vehículos como la cápsula del Apolo perdían la comunicación totalmente durante varios minutos antes de volver a recuperarla, cuando la velocidad había disminuido lo suficiente. Esta falta de guía haría imposible que estas armas pudieran emplearse contra objetivos móviles.

Visualización de la ionización de un transbordador espacial en una reentrada a Mach 20. (NASA)
Visualización de la ionización de un transbordador espacial en una reentrada a Mach 20. (NASA)

Para más inri, un vehículo como el que proponen los rusos necesita volar a 20 kilómetros de altura y disminuir su velocidad en la aproximación final a la misma que un misil supersónico. Aunque los ingenieros rusos hubieran podido superar la interminable lista de retos en tiempo imposible, esto significa que estos misiles no son imparables como dice Putin.

El informe norteamericano — presentado por la oficina de presupuestos del congreso de los EEUU — coincide con los británicos en los graves problemas a los que se enfrentan los misiles hipersónicos de esta clase: "La protección de la electrónica sensible de los misiles hipersónicos, la comprensión del rendimiento de varios materiales y la predicción de la aerodinámica a temperaturas sostenidas de hasta [1.650 grados centígrados] requieren extensas pruebas de vuelo. Las pruebas están en curso, pero los fracasos de los últimos años han retrasado el progreso". Nadie ha conseguido una manera efectiva de gestionar esas temperaturas, afirma, algo a lo que ya apuntó en 2021 el comandante en jefe de la Marina rusa: el Zircón sigue teniendo problemas.

Según algunos analistas occidentales, Rusia está seguramente mintiendo sobre la capacidad o la misma existencia de los Zircón.
Según algunos analistas occidentales, Rusia está seguramente mintiendo sobre la capacidad o la misma existencia de los Zircón.

Según el ministro de defensa ruso Sergei Shoigu, la fragata Almirante Gorshkov está ahora de maniobras en el Océano Atlántico, supuestamente equipada con los primeros misiles Zircón en salir de la fábrica. Durante la ceremonia que marcó el inicio de su misión, el propio Putin afirmó que estaba “seguro de que estas armas poderosas protegerán a Rusia de posibles amenazas externas de forma fiable y ayudarán a garantizar los intereses nacionales de nuestro país”. Por lo que afirman los británicos y americanos, es muy probable que Putin vaya, otra vez, de farol. No en vano, tanto Rusia como la Unión Soviética tienen un largo historial de exageraciones sobre su capacidad militar y tecnológica para tener una mayor fuerza negociadora, algo que la fallida invasión de Ucrania ha demostrado por enésima vez.


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