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Los ucranianos no están listos para sentarse a negociar… ni aunque caigan bombas atómicas Wednesday, 15 February 2023


“Ninguna persona seria piensa que Ucrania pueda obtener una victoria absoluta. Un plan que habla de adhesión a la OTAN, con Ucrania siendo el equivalente europeo de un Israel en esteroides, retomando Crimea, tiene que parar si queremos que Ucrania sobreviva”. El punto es de la europarlamentaria norirlandesa Clare Daly, socialista independiente adscrita al Grupo La Izquierda, cuando, a principios de mes, votó en contra de las diferentes resoluciones presentadas para agilizar la adhesión ucraniana a la Unión Europea. Pero se repite, con diferentes variantes, en foros políticos y diplomáticos de Europa, Estados Unidos y otros países aliados —con más intensidad en los extremos del arco ideológico—. Son, todavía, posturas minoritarias. Pero dan fuerza a una narrativa que Kiev trata de evitar a toda costa: la guerra no se puede ganar. Y, por tanto, hay que sentarse a negociar.

Se trata de un fenómeno recurrente en esta guerra. Cuanto más rápido avanzan las tropas de Kiev, más resuelto es el apoyo aliado, que dependen del entusiasmo de sus opiniones públicas para hacer política y electoralmente rentable la cooperación militar y financiera en momentos de inestabilidad económica global. Pero, apenas el frente se estanca, surgen las grietas en la unidad occidental. Dentro de los países y entre los propios países. Halcones, como Polonia, Reino Unido o los países bálticos, tratan de azuzar a las palomas, asegurando que los ucranianos no solo pueden ganar la guerra, sino que podrían hacerlo más rápidamente de lo que muchos creen si tuvieran a su disposición el arsenal militar y tecnológico de la OTAN —en vez del goteo progresivo e inestable de armamento y munición que llega envuelto en grandes anuncios—. Su postura se puede resumir así:

“Esto me suena familiar, Clare Daly”, respondió la cuenta Bad Baltic Takes a la eurodiputada. "Ninguna persona seria pensaba que los estados bálticos podían liberarse de la ocupación de Moscú, escuchamos. La ley internacional no podría prevalecer. Éramos una causa perdida. Y sin embargo, aquí estamos. No escuchamos a gente como tú. Y tampoco lo hará Ucrania".